Clonad, clonad, malditos!

O hasta donde es tolerable la herramienta de clonar...


 

Parafraseando en el título de esta entrada a la magnífica película de Sidney Pollack nos hacemos eco de una noticia que está recorriendo el mundillo fotográfico.


Hace dos días la agencia Associated Press ha decidido no volver a trabajar más con el fotógrafo mexicano, ganador de un premio pulitzer, Narciso Contreras. ¿El motivo? pasarse con el tampón de clonar en la edición de una fotografía realizada el 29/sep/2013 en la guerra de Siria.
El caso es que el reconocido fotógrafo decidió eliminar una cámara de vídeo de un compañero suyo que aparecía en la esquina inferior izquierda de una imagen de un combatiente sirio y depués envió la imagen a la agencia.
En AP se dieron cuenta y lo despidieron por violar las normas éticas por las que se rigen. Después revisaron las más de 500 imágenes que el afamado fotógrafo había enviado a la agencia con anterioridad y no encontraron ninguna otra fotografía alterada. 

 

Fotografía original con la cámara de vídeo
Fotografía original con la cámara de vídeo
Fotografía retocada, sin la cámara de vídeo
Fotografía retocada, sin la cámara de vídeo

Leyendo la noticia me viene a la mente lo ocurrido con otro fotógrafo español, Larry Fisch, al que despojaron de un prestigioso premio de National Geographic por clonar una bolsa de plástico que aparecía en el borde de la imagen. Él mismo explica en su blog como sucedió todo y como uno se convierte en "casi" ganador de un premio de National Geographic.

 

Fotografía original con la bolsa de plástico
Fotografía original con la bolsa de plástico
Fotografía retocada, sin la bolsa de plástico
Fotografía retocada, sin la bolsa de plástico

El caso es que esto nos hace meditar acerca de el uso que se hace del photoshop para alterar imágenes, y lo que queda claro es que si trabajas con determinados medios de prestigio, los límites están en los ajustes básicos de brillo, iluminación y contraste, quedando prohibida la eliminación o alteración de pixeles, y por lo que se ve se lo toman muy en serio...

Así que ya sabes, si vas a hacer fotoperiodismo de calidad, o quieres presentar tu foto a algun premio internacional, el tampon de clonar es tu peor enemigo, además está demostrado que... cualquiera puede ganar un premio de National Geographic!! :)